"Llevaba años con esa flema pegada en la garganta cada mañana. Me levantaba y ahí empezaba: 20 minutos aclarándome antes de poder hablar normal. Probé jarabes, vapores, hasta acetilcisteína y nada me la quitaba. Con las gomitas, a las dos semanas el carraspeo bajó un montón. Ya me levanto y en 5 minutos estoy lista. De plano no lo esperaba."
