Mi papá tiene 78 y había dejado de venir a las comidas del domingo. Un día le pregunté y me dijo que sentarse se le había vuelto bien doloroso: el coxis le empezaba a doler como a los 20 minutos.
Encontré el cojín de Zentlab, con un hueco atrás que deja el coxis en el aire. Le compré uno para el sillón y otro para el carro.
Ahora se queda a la comida sin pararse. El mes pasado se aventó el partido de mi hijo sin pedir irse.
